Balneario clásico recuperado con un edifico de moderna construcción, cuya arquitectura es un homenaje al antuguo balneario que cerró sus puertas el siglo pasado, mantiene la estructura clásica con amplias habitaciones y pasillos; por otra parte el segundo edificio de arquitectura moderna y perfectamente integrado en el paisaje hace que la balneoterapia moderna y la clásica se fundan en el nuevo refernte del termalismo del siglo XXI. Dispone de 60 habitaciones.